Solía dormir boca abajo
para no tener que ver el sol al despertar
violaba sus recuerdos
uno a uno
todos
incluso los que había olvidado
para no tener excusas
inclinaba la cabeza al caminar
hacia el suelo
miraba interesado las frenéticas patadas en el aire
de los otros transeúntes
y se preguntaba si es por los pies
por donde nos empiezan a comer los gusanos
cuando dejamos de dar patadas en el aire
para coger el autobús
o el metro
llevaba las manos en los bolsillos
porque casi no podía aguantarse las ganas
de estrangular transeúntes o darles abrazos
caminaba bajo la lluvia
para redimir sus pecados
odiaba pero sin querer buscaba la simetría
una explicación un orden universal
un sentido hasta para las cacas de los perros
y para la existencia de los concejales de urbanismo
no podía comprender por qué no amaba todo el rato
por qué odiaba las telenovelas
las fiestas de guardar y el jamón rancio
por que sentía aquellas ganas a veces
de estrangularse a sí mismo y a los demás
con el mismo cordón umbilical con el que nos condenaron a muerte
no quería que nadie le viera el alma
para no tener que dar explicaciones
solía dormir boca abajo
para no tener que ver el sol al despertar.

2 comentarios:

monica indelicato dijo...

buenisimisima...

Anónimo dijo...

Es increíblemente pesimista pero
tan bueno!